Especial fondos de capital riesgo para startups principiantes

por | Mar 9, 2018

¿Sabes diferenciar entre un fondo de Capital Riesgo y un Business Angel?

La mayoría de los emprendedores suelen poner en marcha su empresa,  gracias a una combinación de ahorros personales y dinero que les prestan sus seres más queridos, ya sean familiares o amigos.

Es lo que comúnmente se conoce como inversión 3F o “Friends, Fool’s and Family”. Es una inversión que en algún momento los familiares o amigos aspiran a querer recuperar pero que realmente la entienden más como un regalo o un apoyo personal en una persona en la que creen, antes que una auténtica inversión.

El business angel da un paso más. En la mayoría de las ocasiones ha sido emprendedor (o tal vez lo sigue siendo) y entiende perfectamente lo duro que es lanzar y triunfar con una empresa propia. Suele tener una relación directa con la comunidad, la ciudad o la industria en la que se mueve y si bien sus inversiones no son tan filantrópicas como las de las 3F, es sin lugar a dudas mucho más flexible que un fondo de capital riesgo.

Los business angels que “operan por su cuenta” suelen invertir entre 10.000 y 250.000 euros por proyecto. En ocasiones sin embargo pueden presentar la inversión desde una asociación de business angels, pudiendo en este caso llevar la inversión hasta el millón de euros.

¿Y qué hay de los fondos VC? Tienen desde luego mucho más dinero disponible para invertir, pero su único objetivo es ganar dinero con nuestra empresa. No hay ningún componente filantrópico ni social en este caso. Esperan resultados y los esperan relativamente rápido. Si bien en Estados Unidos los grandes fondos pueden llegar a gestionar hasta 1.000 millones de euros, en nuestro país son pocos los que gestionan más de 100 millones.

En cualquier caso,  para apostar por un business angel como por un fondo VC, hay que tener en cuenta que la decisión implica a ceder parte de la compañía a dicho fondo, lo que a medio plazo puede influir en el tipo de decisiones que se toman. Es lo que vimos en nuestro artículo “Startup Board para principiantes: casi todo lo que necesitas saber”.

¿Cómo ganan dinero los fondos de inversión de Capital Riesgo?

Un fondo de inversión riesgo consigue ganar dinero invirtiendo en una compañía joven, esperando que a medio plazo crezca y se haga lo suficientemente importante como para o bien ser vendida, o bien empezar a cotizar en Bolsa. Es lo que se conoce como un “exit”.  Como norma general, los fondos esperan ganar de dos a diez veces lo que han invertido en la operación, si bien a medida que pasan los años esperan que esa inversión se multiplique aún más.

¿Por qué esperan ganar tanto? Principalmente porque la mayoría de las empresas en las que invierten, ni consiguen ser vendidas ni acaban cotizando en Bolsa. De ahí el “riesgo”. Los datos hablan por sí solos:

  • El 50% de las compañías en las que invierten acaban fracasando.
  • El 25% de las empresas invertidas apenas si retornan el dinero invertido.
  • Con el 15% de las empresas invertidas, consiguen un buen retorno de la inversión. (4x)
  • Sólo en un 10% de las ocasiones, el retorno obtenido es espectacular (10x)

¿Cómo se estructura un fondo de Capital Riesgo?

Un fondo de capital riesgo o fondo VC (venture capital) es en realidad un fondo de dinero que ha sido “recaudado” desde distintas personas, instituciones, organismos públicos/privados etc. que se estructura con el único fin de invertir en startups y compañías innovadoras que necesitan financiación y pueden ofrecer retornos interesantes a los integrantes de dicho fondo.

Cada fondo tiene una cantidad de dinero prefijada, que es la que se gestiona en la inversión. De esta forma, cada inversor puede calcular fácilmente lo que se conoce como IRR (Investment Rate of Return). Una vez que se cierra el fondo, no se permite que ningún individuo o organismo añada más. Por este motivo, los inversores más experimentados suelen participar de forma activa en más de un fondo de forma simultánea.

Sobre el papel, sólo el gestor o gestores de dicho fondo pueden decidir cuándo y en qué compañías se invierte. Y en la práctica tienen que hacerlo, porque la presión que reciben para invertir en una u otra compañía es constante. Una vez que el fondo se formaliza, se invierte una parte del dinero “rápidamente” en las compañías que se juzga pueden ser más rentables, reservando el resto para nuevas rondas de inversión en aquellas compañías que mejor se desempeñen entre las ya invertidas.

Es decir tras cada ronda de inversión (A, B, C, etc.) el fondo evalúa las compañías que tiene en su portfolio y determina aquellas en las que merece la pena seguir invirtiendo, aquellas que “deja fuera de juego” y en el mejor de los casos para sus intereses, las que puede vender o incluso, forzar su venta para no seguir perdiendo dinero.

¿Qué suelen pedir a cambio?

Desde que una startup recibe su primer “cheque”, el inversor obtiene a cambio una participación en el capital de la compañía. Si hay más de un inversor, el que pone más dinero “lidera la inversión” y normalmente el resto de inversores se ajustan a su posición.

Cuanto mayor sea la inversión y por lo tanto más crezca la valoración de la compañía, más control de la misma querrá tener el inversor principal, y más estrictos serán los términos del acuerdo. Y esto es importante tenerlo en cuenta, porque para muchas startups puede resultar interesante una inversión menor, a cambio de un marco de colaboración más “relajado”, que buscar desde el principio una alta valoración para marcarse un tanto.

El inversor principal suele obtener a cambio de su dinero un sitio preferencial en el board de la empresa, si bien es posible que otros inversores también quieran mantener su posición de negociación en el mismo espacio. En cualquier caso, antes de firmar nada es importante tener eso en cuenta que pactar con un fondo de inversión riesgo es en realidad parecido a ponerse una camisa de fuerza, y depende de la empresa el decidir hasta qué punto quiere que le aprieten las cuerdas.

¿Cómo trabajamos con un socio inversor?

Pese a lo anterior, hay que tener en cuenta que en primera instancia el interés del fondo VC es el mismo que el de emprendedor: que a la empresa le vayan muy bien las cosas. Por este motivo, en muchas ocasiones el inversor VC puede convertirse en realidad en el mejor consejero para la empresa, capaz de abrir puertas, servir al emprendedor de su nutrida red de contactos, ayudándole a llegar a nuevos mercados, etc.

Por este motivo no sólo hay que escoger a un inversor por la cantidad de dinero que puede invertir, sino sobre todo por el tipo de persona que es: ¿se va a comprometer con la empresa? ¿entiende tu sector? ¿ha trabajado con anterioridad con empresas parecidas? ¿qué experiencia ha tenido antes con otras empresas?

Escoger un socio inversor se parece en este sentido, a contratar al mejor de los empleados. No sólo tiene que haber una conexión económica, sino sobre todo una conexión personal, descubrir que ambas partes se entienden.

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